Hoy presentamos la bella novela "Zama" del argentino Antonio Di Benedetto, publicada en 1956.
Resumen:"Con una escritura bella y precisa, Antonio Di Benedetto narra la existencia solitaria y suspendida de Don Diego de Zama, un funcionario de la corona española en Asunción del Paraguay que, víctima de una interminable espera, aguarda ser trasladado a Buenos Aires a fines del siglo XVIII. La de Zama no es cualquier espera, se trata de una condición existencial, angustiosa y reflexiva, en un territorio caracterizado por la lejanía, la ajenidad y la disposición para el recuerdo. Zama es la novela de un exiliado castizo, con un lenguaje intemporal y arcaico, por momentos cercano al del Siglo de Oro"
Frases rescatadas:
"Nada tenía ya por delante, sino una extensión lisa donde estaban abolidas las necesidades. Sólo debía avanzar y avanzar. Pero tenía miedo del final, porque, presumiblemente, no había final".
"Como el teniente de gobernador juzgó que el bienestar de quienes administraban la cosa pública debe ser atendido antes que la cosa pública en sí, ordenó los pagos apenas entrado el dinero".
"La disposición de escribir no es una semilla que germina en tiempo fijo. Es un animalito que está en su cueva y procrea cuando se le ocurre porque su época es variable, pues unas veces es perro, otras hurón unas veces es pantera y otras conejo. Puede hacerlo con hambre, o sin hambre, en ocasiones sólo si esta muy reposado, en otras si le duele una herida del cazador o si regresa excitado de una jornada de fechorías".
"Era la hora secreta del cielo: cuando más refulge porque los seres humanos duermen y ninguno lo mira... El pasado era un cuaernillo de notas que se me extravió".
“… si se aferra únicamente a la que ya no es (mujer), ama una fantasía peligrosa. De ella vendrían un día, para él, la destemplanza, la desazón, tal vez, el horror.”
“Todos, casi todos, somos pequeños hechos”.
“Me besó como para hacerme llagas. Me besó infinitamente. Tomaba, con aquellos besos, mis fuerzas. Era de una sensualidad dominadora y, sin embargo, capaz de cavar y dejarme vacío hasta hacer que ya no la deseara. Sólo mis labios tomaba y a través del beso, como en una absorción, parecía llevarme allá, adonde no sé, ni nada hay, nada es. Todo se negaba. Mis fuerzas se agotaban antes de donde es posible la voluntad. Terminaban… terminaban… Sin sobresaltos, ya sin sobresaltos, quedamente, terminaban. Y todo era… un acogedor y dilatado silencio”.
Críticas: Acá.Acá. y Acá. (Las tres con apreciaciones muy diversas sobre la obra)
Los libros leídos este verano son varios y, por ende, no pueden ser todos analizados latamente. Por eso el consejo siempre es leerlos, pero, como en esta Revista somos buenos, les dejamos al final de cada impresión, una crítica acabada aparecida en blogs o periódicos.
Borges con los abogados (2007): Este raro especímen de libro, fruto de unas jornadas de la Asociación de Abogados de Buenos Aires, pude encontrarlo en Mendoza. Para qué estamos con cosas, mi gremio no es particularmente versado en entrevistas y preguntas ocurrentes a grandes literatos y aquí no se apartan de la línea. En ocasiones parece un interrogatorio, más que una entrevista a un genio. Lo rescatable: las respuestas de Borges. Como no. Crítica.
"... y a veces siento la vida como terrible, pero creo que conviene profesar la esperanza".
John Steinbeck - Las uvas de la ira (1939): Tremenda crónica de la caída de E.E.U.U en el 29. Y mucho más. Uno de mis escritores favoritos sobre mis temas favoritos. Crítica.
"Extrañas cosas les suceden a los que huyen del terror, algunas amargas y crueles, y otras tan hermosas que la fe se renueva para siempre".
Victoria Robbins - La muerte de Hitler (2011): Mmm. Una recopilación histórica que otros hicieron sobre la muerte de Hitler. Interesante el tema, no la forma de narrar. Crítica.
Patricio Pron - El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011): Quizás una de las mejores cosas que se ha escrito sobre los padres y la dictadura argentina de Videla. Gran novela. Perfectible, pero gran novela. Crítica.
Patricio Pron - El comienzo de la primavera (2008): Uff. Exceso de laberinto y una trama difícil de seguir por lo empalagosa. Borges ciego en el laberinto, le pondría yo. Al final se arregla, pero ya es tarde. Crítica.
"Por otra parte, no puedo sino rogarle que desista en el futuro de hablar de la "obra" de cualquier autor. Y , sin embargo, ¿hay algo más simple en apariencia?. Es una suma de textos denotados por un nombre propio, pero este nombre propio sirve a propósitos diferentes. ¿Puede ud. calificar como mi "obra" un texto publicado a poco de salir de los claustros, uno de mis libros posteriores, una obra teatral aparecida con seudónimo en el periódico estudiantil del colegio en el que estudié, un apunte, un volumen que se publique póstumamente? Eso es confiar demasiado en el sujeto, suponer que ese sujeto es uno y siempre el mismo más allá de los acontecimientos de su vida".
Haruki Murakami - De qué hablo cuando hablo de correr (2007): Pues bien, y como era predecible, no sólo habla de correr, sino de la escritura y otras cosas. Fue como hojear una buena revista. Crítica.
"En líneas generales, estoy de acuerdo con la idea de que escribir novelas es una labor insana. Cuando nos planteamos escribir una novela, es decir, cuando mediante textos elaboramos una historia, liberamos, queramos o no, una especie de toxina que se halla en el origen de la existencia humana y que, de ese modo, aflora al exterior. Y todos los escritores, en mayor o menor medida, deben enfrentarse a esa toxina y, sabedores del peligro que entraña, ir asimilándola y capeándola con la mayor pericia posible. Porque sin la intervención de esa toxina no se puede llevar a cabo una auténtica labor creativa en el verdadero sentido del término. Puede parecerse al hecho de que la parte más sabrosa del pez globo sea precisamente la más cercana al veneno.…”
Timothy W. Ryback - Los libros del Gran Dictador (2010): Básicamente los libros que se pudieron hallar de la biblioteca del Fuhrer y su influencia en su pensamiento y acciones en el Tercer Reich. Entretenido. No muy científico a ratos, pero salva. Crítica.
Harold Bloom - Cuentos y cuentistas. El canon del cuento (2009): Uff. Decepción. Pensé que encontraría algo sobre los artistas y sus cuentos, su forma de narrar, estructura, corriente, etc, pero veo que se trata de las opiniones personales de este tipo sobre, por ejemplo, la poesía de Poe... Y NO SUS CUENTOS. O, en otras ocasiones, habla sobre un cuento determinado y no sobre los demás. Busca lo esencial de la filosofía que hay detrás de los cuentistas a la hora de escribir. No era lo que buscaba. Un fiasco. Muérete Bloom. Crítica.
David Benioff - Descalza sobre el trébol y otros relatos (2004): Las baratijas de los supermercados siempre me han llamado la atención. Y este libro lo encontré allí. Y sirve para lo que sirve el super; para ir por algo necesario, básico y salir con cosas que realmente no necesitas, pero igual saboreas. Poquito. Sabiendo que no las comprarás de nuevo. Crítica.
Ferdinand Von Schirach - Crímenes (2009): Pensaba que sería mucho mejor dada toda la publicidad que tenía, pero es un libro de relatos correctísimo y prescindible, quizás por lo mismo. A quien le gusten los delitos, gozará. Crítica.
Pablo Simonetti - Vidas vulnerables (2010): "Hace tiempo que no leía cuentos tan bien narrados por un escritor chileno". La frase es de Bolaño sobre los cuentos de Simonetti. Y así es como uno se deja engatusar. Planos y predecibles. Eso. Crítica.
Yasunari Kawabata y Yukio Mishima - Correspondencia (1945-1970): Dos escritores suicidas. Uno maestro y el otro discípulo. ¿Qué podría salir mal de este libro? Casi todo. Demasiado cotidianidad. Salvan algunas frases. Crítica.
“Últimamente, a menudo visitan mi casa desequilibrados, el último, hasta ahora, vino a interrumpirme por la mañana temprano después de haber roto el cristal de una ventana. En una época en que los casos de neurosis aumentan de manera espectacular, me parece que la energía de los locos sobrepasa de lejos a la de la gente de letras. Y pienso que, para no ser menos que el resto, es necesario que me vuelva, al menos, tan loco como ellos".
Me declaro sorprendido y apenado por la muerte de Ernesto Sabato. El Da Vinci moderno.El literato,filósofo, ensayista y físico. Ernesto Sábato, a sus 99 años, dejó este mundo que tanto le angustiaba.
Como todo alumno de tercer año de educación media en Chile (o como la mayoría supongo) tuve que leer "El Tunel", aquella obra pequeña, pero maestra. De hecho nunca compré ese libro si no que lo cambié por "El perfume" de Suskind. Mejor permuta en mi vida he hecho. Lo leí de a poco al principio, pero intrigado desde la primera frase. "Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne".Como si empezar una novela fuera tan fácil. Y no lo era. Sabato declaró en muchas oportunidades que él quemaba los libros que hacía. Un par de ellos se salvaron gracias a su señora.
Sabato escribió sobre la grandeza y la miseria humana como pocos latinoamericanos. Me hizo entender de qué estaban hechos los héroes y los humanos. Ahí está el Informe sobre torturas y muertes bajo dictadura argentina titulado "Nunca más", en el cual participó.
He leído toda la obra de novela y ensayo de Sábato, salvo "Abaddón el exterminador", que estoy guardando para días mejores. La conclusión que puedo extraer es que Sabato, sabiendo que la humanidad adolece de graves defectos, siempre en el horizonte posee una pequeña luz que permite avanzar en el día a día. En el hombre habita el ángel y el demonio. De la lucha de ellos nace la realidad.
A Sabato le debo una visión real y profunda sobre la existencia. Realmente un grande se ha ido. Un ser humano sensible. Como pocos quedan.
Una frase de él al término:
"Cada vez que los teóricos invocan al hombre con H mayúscula hay que ponerse a temblar: o guillotinan a miles de hombres con minúscula o los torturan en campos de concentración"
Desde que leí "Fahrenheit 451" del gran Ray Bradbury que me ha quedado esa imágen de la quema de libros (Otro caso famoso es el del Quijote y la incineración de sus novelas de caballería). Por supuesto, no desconozco que en la dictadura chilena y en otras (de izquierda, derecha, etc) también sucedió este hecho criminal desde el punto de vista intelectual. Es criminal por cuanto quemar un libro es hacer arder la forma de pensar de una persona y a renglón seguido,es arrebatarle la libertad, quizás cuestión aún más terrible que quitarle la vida porque una vida de opresión, en definitiva, no es vida.
De hecho en mi casa no botamos los libros, ni menos, por supuesto, los quemamos. Y así tengo textos de autores que no me interesan en lo más mínimo, pero siguen ocupando espacio, porque escribieron una obra que, en una de esas, leeremos en el futuro (como ha pasado con algunos).
Pero, existe sólo una ocasión donde está permitido quemar (en tiempos modernos, echar a la papelera de reciclaje) un libro u hojas de libros. Y ese momento es el producido por la insatisfacción del autor del mismo. Seguramente los que escriben lo habrán hecho alguna vez. Se deshace uno de un texto que le suena poco original, copia de algún grande, poco coherente o simplemente, con gusto a nada. El autor lo quema, lo tira, se deshace de el, porque no está a la altura de lo que él mismo quiere para su obra. Se supone que la cuestión es avanzar y no retroceder cada vez que se escribe algo.
Lo ha contado Ernesto Sábato más de una vez: él quemó varias de sus novelas porque las consideraba derechamente malas o no le causaban gozo. Las que se salvaron (reales obras maestras) fueron por obra y gracia de su santa esposa quien creyó ciegamente en el talento inigualable de su amado esposo.
¿Y qué ocurre con los que no publicaron en vida sino sólo una parte de su obra? ¿Qué pasa con la restante que fue objeto de la crítica mas ardua de su autor?
Existen autores que sólo después de muertos, sus obras vieron la luz de la publicación. Ahí está el caso de Kafka quien se desempeñó como abogado en una oficina de seguros durante su vida, pero escribió maravillosas obras en sus horas libres. Antes de morir,le señaló a su amigo Max Brod que no las publicara. ¿Qué hizo el amigo? Las publicó. ¿Bueno o mal amigo?
El otro caso, de reciente aparición, es el de Cortázar y la obra "Papeles inesperados". Allí encontramos cartas, pensamientos, ensayos, algunas adiciones al libro "Un tal Lucas", etc etc. ¿Quería Cortázar publicarlos y la muerte lo pilló divagando? O, ¿sólo quería publicar unos y otros no? La duda quedará. O también sus "Cartas a los Jonquieres" (amigo de toda la vida), obra publicada el 2010 (a 26 años de su muerte) que reúne la correspondencia entre Cortázar y Eduardo Jonquieres. Conocida era la predilección del escritor argentino por "escribir" cartas a sus amigos antes de dormir. Digo "escribir" porque lo que hacía Cortázar era pensar en largas cartas dedicadas a ellos y que al final no escribía, venciéndolo el sueño. ¿Son las cartas a amigos dignas de ser publicadas? ¿Es un género literario aquel y que demuestra algo del autor no visto antes? ¿Quería él que se supiera de aquella rica intimidad que se da entre amigos?
Hoy ocurre lo mismo con los diarios del peruano Julio Ramón Ribeyro. Hay ingente cantidad de material que el peruano escribió y que hoy su viuda, al menos pone en duda para publicar. Su hijo señala que su padre era muy estricto con lo que se publicaba y ,por ende, si no dio a conocer en vida esa parte de su relato personal cotidiano, entonces quizás el autor no quería hacerlo nunca. Más cercano el caso de Roberto Bolaño. Cuenta un amigo de él (Porta) que un día lo llamó desesperado porque estaba escribiendo "Los detectives salvajes" y se le estaba haciendo tan difícil su escritura que estaba pensando quemarla entera. Porta fue rápidamente a su hogar y lo encontró feliz de la vida y yendo a cenar con su amada. Por otro lado, ahora salió a la luz una novela intitulada "Los sinsabores del verdadero policía". Dicen los críticos que es una obra menor, pero que deja entrever algunos caminos por los cuales, luego el escritor transitó, en "Los detectives salvajes" y "2666".
La pregunta es obvia: ¿se deben publicar aquellos papeles, documentos, novelas, cuentos, pensamientos, etc, que están perdidos en una bodega, computador o en un cajón de un autor?El resultado siempre es dispar. En algunos casos nos sirve para saber más de la obra del autor (ahí tenemos las cartas de Cortázar) pero en otras definitivamente de no publicarse el mundo pierde una valiosa pieza de arte (ahí tenemos "El proceso" de Kafka o las novelas de Sábato). La cuestión se complica en estos días de tecnología. ¿Qué pasa con los mensajes en Facebook, las publicaciones en muros, los tweeteos, los blogs, etc? El universo del escritor puede llegar al infinito. ¿Habrá que conocer todo del escritor? Ud decide.
pd: Pero como en este mundo hay de todo, existen otros escritores que hasta publican sus discursos de cuarto medio (García Márquez en "Yo no vengo a decir un discurso". Como ven, hay de todo en todos lados.
Kino y Juana viven en un pueblecito de costa. Tienen un hijo, Coyotito, que aún es un bebé y con él comparten todo su tiempo. Son pescadores y por lo tanto viven del mar, se dedican a capturar ostras y a su posterior venta. Un día como otro cualquiera a Coyotito le pica un escorpión en casa y sus padres se quedan muy preocupados. Lo llevan al médico, pero este no accede a mirar al niño porque proviene de una familia pobre que no podrá pagar la consulta (Gentileza de http://librosjuveniles.blogspot.com)
Del grandioso Steinbeck (de quien habíamos presentado un par de frases de ese libro suyo llamado “Viajes con Charley: En busca de América ”) hoy traemos este pequeño pero voluminoso libro en ideas y sensaciones. Nos habla con una prosa sencilla, pero amplia, de la historia de una familia pobre y de cómo la fuerza de la quietud y el determinismo es más fuerte que todos los sueños juntos de progreso y desarrollo. En relación a lo mismo, y en otra interpretación, plantea que a veces los humanos no podemos despercudirnos del destino que previamente nos han fijado los iracundos dioses.
Steinbeck siempre utiliza una escritura a medio camino entre la poesía y la prosa que lo convierte en único e ineludible para quien quiera conocer una parte de aquellos famosos narradores de la “Generación perdida” de U.S.A.
Para los que admiran la literatura del boom latinoamericano, se nota un cierto influjo de este estadounidense en García Márquez y cia, sobre todo en lo relativo a la descripción de esos pueblos pasmados y contradictorios. Además hay algo de “La perla” en esa otra breve novela de Alessandro Barrico llamada “Seda”.
En fin, 143 páginas de verdadera exquisitez literaria y moral que se leen de un tirón.
De este escritor ya habíamos reseñado"Sputnik, mi amor", pero esta es otra cosa. Es una pieza de arte que exuda gracia, sencillez en la manera de contar y complejidad en la variedad de temas tratados.
“Tooru Okada, un joven japonés que acaba de dejar voluntariamente su trabajo en un bufete de abogados, recibe un buen día la llamada anónima de una mujer. Su mujer desaparece, la percepción del mundo se vuelve mágica, los sueños invaden la realidad y, poco a poco, el protagonista se ve impelido a resolver conflictos que ha arrastrado a lo largo de su vida.”
Claro, es la reseña. Pero también es una historia de amor poco convencional, además de una pintura fresca sobre los sueños y la realidad, el poder sobre las personas, lo fantástico, lo terrible, la guerra, etc.
Es una novela grande que impacta a cada capítulo. Plantea preguntas gruesas del tipo: ¿de quién me enamoré? ¿Omitimos parte de nuestra historia al enamorarnos o decimos todo? Si una novia/o nos dice que quiere terminar porque tiene un problema (y dice lo típico: “no eres tú, sino que soy yo”), ¿de quién en definitiva nos enamoramos?
Me da la impresión esta novela, una cazuela con diversos ingredientes que se cocina lento, pero que a medida que se van añadiendo más y más condimentos, el resultado es un almuerzo maravilloso, lleno de sentido.
Hay una delineación de personajes casi perfecta. Con la que me quedó es la adolescente que interactúa con el principal. A veces peca de un excesividad de metáforas, pero es una crítica menor que jamás podría empañar la obra en su totalidad.
Hay reflexiones sobre el destino, el dolor, las coincidencias, la valentía y un sin fin de temas interconectados.
La frase del libro que resume esta monumental novela es la siguiente:
“El hombre que era yo, a fin de cuentas, había sido hecho en alguna parte. Y todo venía de otra parte y luego volvía a irse a otra parte. Yo no soy más que un simple camino por donde pasa el hombre que yo soy”.
pd: A ratos parece que Nolan se basó en cuanto a los sueños en esta novela para hacer “El origen”
De seguro la mejor novela de ciencia ficción escrita en Chile. Por cierto una de las mejores novelas chilenas escritas alguna vez. Con absoluta certeza, una de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído, comparable sólo con las grandiosas “El proceso” de Kafka, “1984” de Orwell y “Farenheit 451” de Bradbury. Y me hago cargo de todas mis afirmaciones.
“Un día cualquiera un hombre despierta en un mundo totalmente nuevo, un lugar donde la tecnología no sólo rige la vida de las personas, sino también su plano espiritual. Quiénes son los altísimos, ¿los que gobiernan las máquinas o las máquinas mismas?”
La década de los 50 nos dejó a escritores asombrados y asustados por los devastadores efectos de la segunda guerra mundial, además de los “adelantos” tecnológicos que se mostraron (el más impactante: la bomba atómica). Producto de los cambios en el mundo un poco antes se había lanzado “1984” de Orwell y en 1953 “Farenheit 451” de Bradbury, uno de los maestros de la ciencia ficción. Pero mucho antes, en 1925, se publicaba “El proceso” de Kafka que influyó notablemente en esta novela que reseño. Una persona se despierta en una clínica y no conoce a nadie de los que lo rodean. Le parecen extraños. ¿Quiénes son? La verdad es que no voy a revelarles nada de la trama porque en cada capítulo hay una nueva pista que nos conduce al final a una pesadilla terrible que ojala nunca se concrete.
El autor toca diversos temas entre los que se encuentra: - La absoluta prescindencia en el universo del ser humano. - La extrema mecanización de la vida moderna. - Dios. - Clases sociales en el universo
Tiene un ritmo narrativo exquisito que, a veces, se ve opacado por un hermetismo a la hora de hablar en términos científicos. Pero, bueno, el género da para estas cosas. Posee adelantos para la época increíbles como el plantear que los humanos pueden nacer fuera de su madre y dentro de máquinas que hacen las mezclas correspondientes entre hembra y macho. Lo que trae como consecuencia que las mujeres pueden dedicarse al trabajo al igual que los hombres.
Además plantea la posibilidad de que todos los problemas del ser humano se encuentran radicados en el matrimonio y las relaciones afectivas fuertes (padres e hijos; esposo y esposa, etc).
En definitiva, “Los altísimos” que data de 1959 es en algunos pasajes más que “1984” y “El proceso”, porque no las copia, sino que las incluye. Las toma como meras referencias; meras excusas para hablar de otra cuestión aún más importante. Hay también alguna seña a “La metamorfosis” del mismo Kafka, pero lejana. Correa toma elementos de todas las nombradas (la mecanización, un gran hermano, el sentimiento de estar perdido) y crea algo completamente nuevo. Logra hablar de Dios, la existencia, el universo y el hombre, de una manera que pocas veces he podido leer. Experimenta con la más angustiante teoría de todas: ¿y si Dios (o lo que sea) fuera malvado? ¿Y si fuéramos experimentos de otros? Ahí radica la originalidad de este insigne chileno que he descubierto hace cosa de un par de meses. Un lujo de novela y de narrador.
Pd1: la edición de alfaguara, la que yo leí, tiene impresentables errores de tipeo, de puntuación y elimina algunas palabras. Poco prolijo. Pd2: si viste “Matrix”, “Demolition man”, “La naranja mecánica”, “Hijos del hombre” o Leíste “Utopía”, este es tu libro sí o sí, pues todas ellas (a excepción lógicamente de la obra de Moro) tomaron algo de esta novela. Otras reseñas y cosas sobre Hugo Correa:
“Estamos ante la novela de una vida a través de cuyas páginas García Márquez va descubriendo ecos de personajes e historias que han poblado obras como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba o Crónica de una muerte anunciada y que convierten Vivir para contarla en una guía de lectura para toda su obra…” (Gentileza de Mondadori).
Partes de la vida de Gabriel García Márquez en un libro escrito por él. Así es, amigos, una autobiografía. El tipo algo sabe de narrar así que la lectura se hace amena y nos podemos adentrar en la infancia , adolescencia y una pizca de adultez del escritor colombiano. Entedemos que con esa familia era imposible que no fuera otra cosa que escritor. Y que con ese barrio y esas anécdotas, era improbable que no se convirtiera en otra cosa que en narrador principal del realismo mágico.
Son 579 páginas en total. De ellas 400 son prescindibles. Claro, te enteras de cómo fue su familia, de sus 900 hermanos, sus amores, el periodismo, sus maestros, su estadía en la Facultad de Derecho por 3 años y su amor por la política. Quizás este último es el punto más prescindible. Lo digo pues los que no somos colombianos, no queremos tanto detalle de que sucedió allá. Lógicamente, las guerrillas que se producían fueron el escenario perfecto para plantear la magnífica “Cien años de soledad”, pero eso lo pudo haber sintetizado en … un párrafo.
Así entonces, lo que la contraportada señala es abiertamente un fraude, pues sólo conocemos su manera de escribir o la gestación de sus novelas de manera periférica y nunca como parte central de la trama. No así lo que sucede con la estupenda “Correr el tupido velo” de Pilar Donoso, donde devela uno a uno los embrollos psicológicos y literarios de los diarios de José Donoso a lo largo de su vida. Si buscas conocer su vida, perfecto. Si buscas conocer su vida de escritor (como yo), esto no es lo mejor.
Una frase del libro que lo resume todo: “La historia es verídica, pero no es rara en una región y en un gremio donde lo más natural es lo asombroso”.
La literatura japonesa de un tiempo a esta parte, está de moda. No podría ser de otra manera pues sus escritores son absolutamente diferentes a los occidentales. No sólo en la forma de narrar sino en los temas. He aquí un buen ejemplo de aquello. Yasunari Kawabata fue el primer japonés en ganar el premio nobel de literatura por su arriesgada forma de mostrar el Japón y a su gente. Esta novela sirve como puntapié inicial para abordar sus temáticas y su particular estilo.
"Sin ser observados, jóvenes encapuchados siguen a las geishas en su camino a las casas de citas." En 1920, el barrio de Asakusa representaba para Tokio lo que Montmartre había sido para París en 1890 y lo que Times Square sería para Nueva York en 1940. Un lugar que permitía el anonimato, la libertad, la deriva; un lugar donde la vida fluía por todas partes, lleno de placeres, sexuales y sociales. La pandilla de Asakusa captura el encanto decadente de ese distrito de teatros de revistas, bares de jazz y burdeles, arquitectura modernista y cines destartalados".
El título del libro no le hace honor al contenido de la obra. Es mucho más. Se trata de una ciudad (Asakusa) y de lo que habita allí: jovencitas y sus kimonos, bandas criminales, vagabundos, etc. Pero además hay una mirada descriptiva y ambigua del autor sobre la urbe. No hay una línea central de narración. No hay personajes protagónicos (quizás una), porque la ciudad es la protagonista. Quizás esto se deba a que fue una novela por entregas que se publicó entre 1929 a 1930 en un diario de la ciudad. Hay (y demasiado a mi gusto) giros en la trama, cambio del narrador de presente a omnisciente y luego a personaje, cortes abruptos, etc, todo lo cual impide tomarle el ritmo a la obra, que es la manera convencional de leer.
Kawabata se avergonzaba de esta obra. Leyendo sobre la misma, al parecer fue fundacional de una nueva forma de contar en Japón. Lástima que hoy, en 2011 y en Occidente, no tengamos forma de apreciar aquello. Parece más una caja de herramientas (con todas esas nuevas formas y recursos de decir la historia) que una novela hecha y derecha. Sin embargo, no deja de ser interesante. Lógicamente hay que leer otros textos de él.
La tregua es la historia de un oficinista promedio de Montevideo, Martín Santomé, un hombre de casi 50 años, viudo, con tres hijos y cercano a su jubilación, quien escribe en un diario personal sus vivencias entre el año 1958 y 1959. En ella se nos relata su vida diaria y la aparición de una mujer en el lugar en el que trabaja, de la cual Martín, como es de esperar, se enamora, lo que consitutuye la nueva fuerza centrífuga de su rutinario acontecer en la ciudad. Su nombre es Laura Avellaneda, tiene la mitad de su edad y aparentemente corresponde al amor que le tiene el protagonista
Esta hermosísima novela de Mario Benedetti narra el amor de manera tan sútil e ingenua que no queda más que acompañar al protagonista en su transito hacia el enamoramiento total. Mil por ciento recomendada.
Pasas muchas horas frente al Pc a veces sólo actualizando páginas que has visto hace 5 minutos. Bajas un disco. Bajas 2. Bajas muchos discos que ni siquiera te gustan tanto. Bajas películas. Muchas. Tantas que no sabemos si las podrás ver todas. Ves artículos de diarios. Intentas leer algo, pero te desconcentras. ¿Qué pasa? Lo que sucede es que nos hemos acostumbrado a leer poco y sólo lo que queremos. ¿Tomar una novela de 1.200 hojas? Imposible para un niño criado en el mundo virtual. Un análisis pormenorizado, acá:
El insigne ganador del premio nobel de literatura en 1962, nos da sus impresiones profundas y honestas en uno de sus mejores libros: "Viajes con Charley: En busca de América". O mejor, viajes con su perro. Así es. Porque decidió un buen día tomar sus cosas, una casa rodante, su perro y aventurarse por E.E.U.U. cual quinceañero. Sólo que con 58 años a cuestas. El libro es una mirada honda a su país , a su gente y a su modo de pensar, en esos años 60 que cambiarían la historia del mundo para siempre. Un libro de carácter no prescindible. Sus ideas:
“Un viaje es una persona en sí; no hay dos iguales. Y los planes, salvaguardas, el control y la coerción son todos infructuosos. Descubrimos tras años de lucha que no hacemos un viaje: es el viaje el que nos hace a nosotros. Guías, programas, reservas , cosas obligadas e inevitables, naufragan y se hunden ante la personalidad del viaje. Sólo cuando admite esto puede el vagabundo de pura cepa relajarse y asumirlo. Sólo entonces se disipan las frustraciones.”
“Tener un acompañante te fija en el tiempo y concretamente en el presente, pero cuando el carácter de la soledad se asienta, pasado, presente y futuro fluyen todos juntos.”
Perdidos en la inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que tendrá un enigmático final.
Si me apuran: una historia sobria. Contenida. Que se desboca cuando debe hacerlo. Una novela sobre la soledad; sobre lo importante que es estar con otro, pero a su vez, una obra sobre la disociación del ser. Luego Haruki Murakami afilaría su narrativa en torno a estos temas con la excelsa “Kafka en la orilla”, aunque este libro sirve como trampolín para poder acercarse al mundo onírico y desolador, pero a la vez romántico, de este japonés.
"La prosa de Murakami es magnífica y, al menos por ahora, está siempre al servicio de historias interesantes y hermosas, donde encontramos la soledad y la búsqueda del amor como protagonistas, en un ambiente siempre bordeando lo surreal" Acá: http://www.lecturalia.com/blog/2009/04/29/sputnik-mi-amor-de-haruki-murakami/
“El nombre del satélite que hace 53 años envió la URSS hacia el firmamento, Sputnik, significa en ruso “compañero de viaje”. Como satélites orbitando alrededor de nuestro planeta, K., Sumire, y Myû de vez en cuando se acompañan, pero también vagan por entre las vigas de la existencia, sin jamás chocar realmente, ateniéndose sólo a roces en momentos ínfimos como la arena y a perderse –o encontrarse- en la inmensidad de sus propios espíritus.” Acá: http://www.loqueleimos.com/2010/05/sputnik-mi-amor.html
El enorme Donoso en su libro "Dónde van a morir los elefantes" (1995) reflexiona sobre los temas antes enunciados. Algunas frases extraídas de esa obra:
- “¿Cuando van a ser personas y no encarnaciones de ideas los latinoamericanos?” - “¿Cómo comprometerme, si he llegado a la convicción de que todo compromiso implica ver sólo un trozo de la verdad?”
- “No me seduce el compromiso que empieza por negar todos los demás compromisos.”
- “La estructura del poder va a cambiar: nos llegará de una fuente que todavía desconocemos. No puede seguir en manos de estos mercachifles sin escrúpulos, estos economistas que están estrangulando el mundo, exterminando el espíritu, la cultura y la memoria.”
- Guillermo Blanco - Unamuno: el león sin sus gafas (2003)
Guillermo Blanco (1926- 2010) con su habitual uso juguetón del lenguaje, nos introduce en el último año de vida de Miguel de Unamuno. Presenciamos los avatares de su honestidad intelectual, sus errores (apoyar a Franco de buenas a primeras sin razonarlo antes) y su vida familiar. Quizás no logra concreción en este último tópico el autor, pues aún cuando pretende desnudar a Unamuno, obtenemos sólo retazos de su vida íntima como afable abuelo y gozador de sus nietos. No más que eso. Con todo, es un libro que nos sirve como guía para auscultar más hondamente la vida y obra de este personaje histórico que nunca divorció la conciencia de sus actos llegando a exclamar frente a sus adversarios: “Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha.”
- Douglas Adams - Guía del autoestopista galáctico (2005)
“Un jueves a la hora de comer, la Tierra es inesperadamente demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial”.
Yo no se uds. pero a mi me atrajo. No a la primera, pero cuando fui de nuevo a la librería la obtuve. Douglas Adams, el autor, nos presenta a Arthur Dent, un joven común y corriente, que se ve envuelto en una aventura por el espacio sideral de la mano de su amigo Ford Prefect, el cual es, nada más y nada menos, un extraterrestre. En la obra se reflexiona sobre las preguntas vitales, la creación, dios, con un humor que sólo a veces se ve en este tipo de género: la ciencia ficción. Diálogos con un sentido perdido, pero graciosísimos, quizás los leímos en la “Cantante calva” de Ionesco o en “Cuestionemos la cuestión” del Ictus. Como sea, son 190 páginas de divertimento y temas profundos que suavizados por la risa, hacen un poco más tolerables las grandes preguntas. Además cuenta con un apéndice donde se relatan las aventuras que pasó el libro para ser convertido en película, tal y como lo quería su joven autor, muerto a los 49 años.
Ayer me enteré de una mala noticia, la librería precitada no existirá más. Desconozco las razones que llevaron a su propietario a vender, pero intuyo que son las mismas de siempre: a precios elevados, menos gente que compra libros. La conclusión es lógica, una nueva librería que cierra. Unamuno, hijo de su tiempo, señalaba que las Universidades populares son los cafés y las plazas. Si viviera hoy, se daría cuenta que la gran Universidad es Internet. Por 20.000 pesos al mes, se puede acceder a todo. Pero a los libros y a lo que esconden ellos entre sus páginas, sólo se puede acercar uno leyéndolos con detención, extrayendo de los mismos grandes temas, pensamientos, emociones. Una librería menos es un lugar menos donde encontrar la verdadera magia de un buen libro. Eso, no está en Internet.
Nada más saludable que tener tiempo para leer. Aquí, una crítica de algunos libros leídos y una canción de verano:
“España en los diarios de mi vejez”, Ernesto Sabato, 2004
Resumen: España en los diarios de mi vejez es una obra de no ficción literaria que recoge la experiencia de Ernesto Sabato durante los numerosos viajes que ha realizado a España. Es un libro repleto de recuerdos, reflexiones y anécdotas, un homenaje a España del emblemático autor argentino. Seguramente no es el autor preferido para días de lluvia interna (depresión o tristeza aguda, según esté diagnosticada o no), pero Sábato logra estremecerte. En este libro logra que suframos junto a él, el mundo que nos tocó vivir. Repasa sus días en España, los reconocimientos que le hacen, los premios, las alegrías que logran alejarlo un poco de la realidad tenue y amarga que lo embarga.
Frase: “El olvido es esa conciencia de haber perdido buena parte de lo que creíamos lo más propio”
“Conversaciones con Woody Allen”, Eric Lax, 2009
Resumen: El libro está dividido en varias partes que pueden leerse de forma independiente, aunque son complementarias entre sí. Cada una transcribe las conversaciones mantenidas en diversos momentos de la carrera de Woody, empezando siempre por los años 70, cuando comenzó a forjar su carrera como director de cine. Los temas globales hablan sobre la gestación de las ideas, la escritura de los guiones, la elección de los actores y las localizaciones, entre otros, para finalizar con una reflexión acerca de la profesión de cineasta.
Aquí se retrata de cuerpo entero Allen. Con sus pro y sus contra. Con sus manías y sus virtudes. Además te sirve para enterarte de los pormenosres de todas sus películas. De cómo surgían las ideas, los actores, la música. Es un desnudo total a la obra y persona de Allen.
Frase: “Mi visión de la realidad es que siempre ha sido un lugar inhóspito donde estar, pero es el único lugar donde se puede encontrar comida china”
“Pura anarquía”, Woody Allen, 2009
Resumen: Desde la policía hasta los gourmets, pasando por Micky Mouse, psiquiatras que acaban peor que sus pacientes y desdichados autores dispuestos a hacer lo que sea para poder comer, nadie escapa a las ácidas burlas de Woody Allen en estos dieciocho relatos. Un delirante intercambio epistolar entre el director de unas colonias de verano y el padre de uno de los niños que pasa allí las vacaciones; las vicisitudes de un hombre que, en plena moda New Age, aspira a levitar pero que se lanza a practicar sin dominar la técnica; una empresa que subasta en eBay oraciones para que se cumplan los deseos... Éstas son algunas de las desternillantes situaciones que sólo un humorista como Woody Allen puede concebir y resaltar con tanto ingenio.
Me decepcionó. Como algunas de sus películas de los 90 y 00. Por supuesto que tiene momentos notables. Por ejemplo: “Sorpresa en el juicio de Disney”. Pero, la verdad tampoco me reí en demasía con ese cuento. He leído otras cosas de él que me resultan muchísimo más graciosas. Será. Es un genio, pero como todo buen genio se cae. Si no, recordemos el canto a Stalin de…
Frase: "Abogado: ¿Tiene la bondad el testigo de dar su nombre? Testigo: Mickey Mouse. Abogado: Por favor, diga al tribunal su profesión. Testigo: Roedor animado."
“Invisible”, Paul Auster, 2009
Resumen: En 1967, Adam Walker, un joven poeta ávido de vida y literatura, estudia en la Universidad de Columbia, se opone a la guerra de Vietnam y es muy apuesto. Una noche, en una fiesta de estudiantes, conoce a una pareja de franceses sofisticados, Rudolf y Margot. Tras varios días en que ambos ejercen su ambigua seducción sobre el inocente americano, Rudolf, le ofrece a Adam la dirección de una revista literaria que él financiará. Adam ya sospecha que quizá el profesor sea un hombre peligroso, pero no puede resistirse a su oferta. Y tampoco se resistirá a la insinuante Margot... Pero, en estos juegos peligrosos, ¿quién es la presa y quién el cazador?
A mi Auster ya no me impresiona. Creo que su magna obra la escribió hace rato. Lo demás es sacarle punta a ese lápiz tricolor que es la trilogía. Un final terrible. Malo. A veces siento que escribe por compromiso.
Frase: “No hay que subestimar la importancia de la guerra. Es la expresión más pura y vívida del espíritu humano”.
“La doce. La verdadera historia de la barra brava de Boca”, Gustavo Grabia, 2009
Resumen: Mil y una son las historias que hilvanan el mito de la barra brava más fiera de la Argentina, y casi todas presentan los mismos signos: violencia, lucha por el poder y un asombroso nivel de impunidad. Bienvenidos al paravalanchas VIP de La Bombonera, reino exclusivo de la Doce, brazo armado de la hinchada de Boca Juniors. Aquí encontrarán, como en una trepidante película de aventuras o una buena saga mafiosa, tiros, líos, corridas, muertos, heridos, botines fabulosos, traiciones, arreglos espurios con la ley y el poder político, amén de otros condimentos de esos que hacen a un buen relato.
La verdad es que es un muy buen libro. Relata paso a paso como se construye la barra, “la doce”, de Boca Juniors. Además de poder vislumbrar la pasión que genera el fútbol, vemos la mafia que existe detrás de este deporte. Desde políticos hasta el último hincha que va a alentar a su equipo, todos están envueltos en esa realidad. Realidad, que supera por mucho a la ficción. Y ojo que en Chile, es lo mismo, sólo que atenuado.
Frase: "Vos te creés que conmigo preso la violencia se va a terminar? ¿Vos te creés que si nos juntan a todos en una plaza y nos matan, la violencia se va a terminar? No, no se va a terminar nunca. ¿Sabés por qué? Porque esto es una escuela. Es herencia, herencia y herencia. Viene desde 1931, cuando los de River ya cobraban a manos de La Doce. Y seguirá por siempre. Porque el fútbol es así. La violencia no la generamos nosotros, sólo sucede. Está ahí en el fútbol."
“Coronación”, José Donoso, 1968
Resumen: Andrés es el típico hombre maduro que ha quedado soltero y ya es demasiado viejo para casarse y demasiado joven para estar tan solo. Y, sin embargo, él es feliz así, con su vida tranquila y calmosa, para alarma de todos. La abuela, nonagenaria, loca y postrada en una cama, es la única familia que le queda, después de que su abuelo muriera y dejara como última voluntad, a pesar de haber pasado los últimos años lejano y como de otra familia, que las dos criaditas de toda la vida se ocuparan de ella. Y en ésas están: la anciana, sabia y desquiciada, gobernándolo todo incluso sin poder moverse, las dos criadas, obedeciendo, acostumbradas al espesor y la quietud de la casa, y él, contemplativo e inmóvil, dejando que cualquier oportunidad que le sacuda pase de largo. La vida pasa tranquila en la casa de los Abalos, todo envuelto en lujo y servidumbre. Pero entonces ocurre lo que nadie cabía esperar: viene Estela, la sobrina de una de las criadas, para quedarse.
Uno de los mejores novelistas de nuestra literatura nacional. Con creces demostró ser un grande inigualable. La manera de construir personajes, describir actitudes, situaciones y de desarrollar temas como la locura, la enfermedad, la vejez, la muerte, el amor y el infinito, lo hacen un autor universal. En este libro goza retorciendo a sus personajes; logra situarlos al borde del abismo. Los lanza y caen irremisiblemente en otro abismo peor aún: la nada. O el todo. Así es Donoso. Uno de los mejores.
Frase: "Entretanto, bastaba decirse que la vida y la muerte eran flujo y reflujo, día y noche, cada una el corolario de la otra en el inmenso sistema del universo. ¿Para qué ir más allá?"
“El perseguidor”, Julio Cortázar, 1959
Por este cuento yo me adentré en la lectura. Este relato trata sobre la vida de Charlie Parker, a quien yo admiraba desde la adolescencia. Quería saber más de él y en argentina pregunté por este cuento. Cual no sería mi sorpresa cuando el encargado de la librería me pasa un volumen titulado “Ceremonias” que albergaba los libros “Final del juego” y “Las armas secretas”. Me señaló que, lógicamente, no estaba el cuento sólo. Yo, en mi vida había leído al tal Cortázar. Pagué y me fui. En el hotel empecé a leerlo y acabé el libro en pocas horas. Sólo quería demostrar la fuerza arrolladora que logra un artista con su obra. Pasemos al cuento. Como ya decía, es una biografía falsa (con retazos de realismo en algunas partes) sobre el genio musical Charlie Parker, donde se ahonda en cuestiones filosóficas, la locura, las relaciones humanas y la existencia. Un magnífico cuento que mezcla literatura y música de la mejor manera.
Frase: "Sobre todo no acepto a tu Dios-murmura Johnny-. No me vengas con eso, no lo permito. Y si realmente está del otro lado de la puerta, maldito si me importa. No tiene ningún mérito pasar al otro lado porque él te abra la puerta. Desfondarla a patadas, eso sí. Romperla a puñetazos, eyacular contra la puerta, mear un día entero contra la puerta"
“La invención de Morel”, Adolfo Bioy Casares, 1940
Un juego de espejos es poco. Una ilusión algo alcanza. Pero en definitiva el tema de esta obra es la existencia así desnuda. ¿Somos? Si somos, ¿qué somos? Y así sucesivamente. Sólo para interesar al lector podríamos decir que trata sobre un fugitivo que se instala en una isla a vivir. Todo lo demás debe descubrirlo quien se adentre en este universo paralelo que ha construido un espléndido Bioy Casares. Guarda además mucha relación con “Niebla” (1914) de Unamuno, “Pedro Páramo” (1955) de Rulfo y “La trilogía de Nueva York” (1996) de Auster y cientos de otras obras que no logro retener. Si le gustó Lost, tengo entendido que en algún capítulo de esa serie se hace mención a esta novela. Acá todo lo que yo quisiera decir, pero por falta de conocimientos sobre el tema, no puedo. Además que develaría la trama y el desenlace. http://www.zonamoebius.com/Iepoca_2003-2007/2006/nudos/avr_0906_morel_bioy.htm
Pd: hay dos cosas curiosas. Al parecer algún integrante de Soda Stereo leía a Bioy Casares puesto que en la novela se nombra una canción de 1925 llamada “Te para dos” y además se hace alusión a un disco eterno.
Frase: "En la soledad es imposible estar muerto"
“El obsceno pájaro de la noche”, José Donoso, 1970
Resumen: Un viaje por los laberintos de la identidad, la degradación y el olvido. La voz que narra la novela fluye infatigable de los labios del Mudito, como en un viaje desde el ser hacia la nada, elaborando un mundo destinado, por la maldición intrínseca de la existencia, al deterioro, la pérdida o la confusión de cualquier identidad posible. Las viejas que pueblan la Casa de la Encarnación de la Chimba y los monstruos de la Rinconada ilustran cada matiz de la desesperación y cada uno de los ínfimos placeres cotidianos, anudando siempre al ciego instinto de la vida un inextinguible terror ante lo oscuro, lo innombrable, lo que ya no tiene forma.
La mejor novela de Donoso y obra principal dentro de la narrativa chilena. Logra de una manera perfecta cruzar los temas de identidad, lucha de clases (veamos el contexto en que se publica), leyendas populares, el génesis, el poder, el vouyerismo, la mirada y el silencio, la realidad y la ficción, la belleza y lo horrible, el tiempo y sus pliegues, la familia y la estructura familiar, la eterna clase alta decadente de las obras donosianas, el ser y la nada. Se enmarca dentro de aquellas novelas filosóficas tipo “La náusea” de Sarte o “El extranjero” de Camus, que esconden entre una aparente historia, una maraña de conceptos, fábulas e interpretaciones que el lector no podrá desconocer ni sentirse identificado con algunas de ellas. Lo que logra Donoso es plasmar lo feo, lo horrible en el mundo real con personajes sacados de allí, pero que aparentemente no existen; la cosa es que sí existen y están en el mundo.